PRIMER PARCIAL – PUNTOS 1 Y 2

 

PUNTO 1. Lectura y análisis del Protocolo de atención

1. Distinción conceptual. Explique con sus propias palabras las diferencias que encuentra entre conflicto, agresión y acoso escolar. No se limite a transcribir definiciones: señale qué elementos permiten distinguir una situación de otra. 
  • Conflicto: es una situacion en la que varias personas estan en desacuerdo o en confrontacion por la diferencia de opiniones o ideas
  • Agresiòn: Es una conducta que busca hacer daño fisico, pricologico o emocional a otras personas
  • Acoso escolar: Es una acción que busca afectar negativamente a otras personas del mismo entorno y por lo menos que una de las personas afectadas sea estudiante
2. Criterios de observación. Imagine que usted es el docente que conoce inicialmente una situación problemática entre dos o más estudiantes. Antes de decidir qué hacer, indique cinco aspectos que debería observar o averiguar para comprender adecuadamente lo ocurrido. Explique brevemente por qué cada uno resulta importante.
  • Reconocer si alguna personas es afectada o si una persona quiere afectar negativamente a otra persona.
  • Reconocer quien es la victima, ofensor y testigos.
  • Notar los cambios de comportamiento para asi comprobar agresiones y acoso escolar.
  • Reconocer si hay alguna agresiòn tanto fisica, verbal. gestual, relacional o electronica.
  • Brindar una ruta, estrategia y acciones ante las conductas de agresión.

 3. Análisis de una situación. Describa brevemente una situación escolar —real, conocida, observada o construida por usted— que inicialmente pudiera ser interpretada simplemente como un “conflicto”. Analícela a partir de los criterios del protocolo y determine si corresponde principalmente a un conflicto, una situación de agresión o una posible situación de acoso escolar. Justifique su decisión.


La situación que voy a analizar ocurrió entre ocho estudiantes mujeres. Tres de ellas tenían una relación cercana de amistad y las otras cinco también eran amigas entre sí. Al principio, la situación podía parecer simplemente un conflicto entre compañeras, debido a que existían diferencias en la forma de relacionarse y algunas de ellas no querían compartir o hablar con las otras. Sin embargo, al observar lo ocurrido durante un período más largo, considero que la situación corresponde principalmente a una posible situación de acoso escolar, acompañada de diferentes formas de agresión verbal y relacional.

Las tres estudiantes realizaban comentarios negativos sobre otras compañeras de manera frecuente. Hablaban sobre su apariencia física, decían que algunas olían mal, que tenían el cabello feo o modificaban historias verdaderas para hacer quedar mal a otras personas. También utilizaban apodos ofensivos, como “Homero”, “Rapunzel” o “la escoba”, y muchas veces lo hacían de una manera que buscaba que las demás no se dieran cuenta. Cuando alguna persona se sentía identificada y reclamaba, ellas respondían que si alguien se sentía identificada con el comentario, ese no era problema de ellas.

Además de los comentarios y burlas, también se presentaron situaciones de exclusión y de ridiculización. Las tres estudiantes se reían en la cara de otras compañeras y, cuando se les preguntaba qué estaba pasando, negaban haber dicho o hecho algo. Las situaciones no se dirigían siempre hacia las mismas personas, pero varias de las cinco estudiantes fueron objeto de comentarios, burlas o apodos en diferentes momentos.

La situación se presentó dentro del colegio, principalmente en el salón de clase y durante la jornada escolar. No fue un hecho aislado, sino que se repitió desde aproximadamente mayo de 2025 hasta el final del año escolar y, según lo observado, fue aumentando con el tiempo. Incluso después de que la situación fuera comunicada a coordinación, las conductas continuaron.

Uno de los aspectos que considero más importantes es que las estudiantes afectadas llegaron a sentirse realmente mal por lo que estaba ocurriendo. Una de ellas presentó un estado emocional que se describió como una especie de depresión y otras llegaron al punto de no querer estar en clase debido a la presencia de las tres estudiantes. Esto demuestra que las conductas no eran simplemente bromas entre amigas, sino que estaban teniendo consecuencias importantes en el bienestar emocional y en la experiencia escolar de las estudiantes afectadas.

También existía un desequilibrio en la relación, ya que las tres estudiantes tenían mayor influencia dentro del grupo. Además, cuando algunas de las otras estudiantes intentaban responder o defenderse, existía temor porque las tres llegaban a amenazarlas diciendo que a la salida podían mandar a otras personas para robarles o hacerles algo. Por esta razón, no considero que existiera una situación completamente equilibrada entre las partes.

De acuerdo con el protocolo, la agresión escolar puede ser verbal, gestual o relacional. Los insultos, apodos ofensivos, burlas y amenazas son ejemplos de agresión verbal, mientras que las conductas de exclusión pueden constituir agresión relacional. En este caso se presentan varias de estas formas de agresión al mismo tiempo.

Considero que tampoco se puede clasificar simplemente como un conflicto, porque un conflicto puede ser una diferencia o desacuerdo entre personas, mientras que en este caso existieron comportamientos repetidos durante varios meses, burlas, humillaciones, exclusión y amenazas. El protocolo señala que las situaciones de agresión o acoso escolar que se presentan de manera repetitiva o sistemática pueden corresponder a situaciones de Tipo II.

Por otra parte, considero que existen varios elementos que permiten hablar de una  situación de acoso escolar: las conductas fueron repetitiva y prolongadas, existía una diferencia de influencia entre las estudiantes, se presentaron actos de humillación, ridiculización, exclusión y amenazas, y algunas de las estudiantes afectadas tuvieron consecuencias emocionales importantes. Además, el protocolo reconoce como señales que pueden estar relacionadas con situaciones de agresión y acoso escolar aspectos como la depresión, el aislamiento, el miedo, la ansiedad y la desmotivación.

Finalmente, la situación fue comunicada a coordinación, pero la respuesta institucional consistió principalmente en pedir que no volviera a suceder, hacer que las estudiantes firmaran un compromiso y posteriormente dar por terminado el asunto. Sin embargo, las conductas continuaron. Esto resulta relevante porque, frente a una situación repetida, el protocolo contempla la necesidad de realizar seguimiento y adoptar medidas de atención y protección para las personas afectadas.

4. Responda:

¿Qué riesgos puede generar que un maestro intervenga en una situación de convivencia antes de comprender adecuadamente qué está ocurriendo?

Creo que uno de los principales riesgos de que un maestro intervenga en una situación de convivencia sin entender bien lo que está pasando es que puede tomar una decisión equivocada. Por ejemplo, puede pensar que solo se trata de una discusión entre estudiantes cuando en realidad puede haber una situación de agresión o acoso escolar.

También puede pasar que se culpe a la persona que está siendo afectada o que se tomen medidas iguales para todos sin tener en cuenta quién empezó la situación, qué ha ocurrido anteriormente o cómo se siente cada persona. Esto puede hacer que el problema empeore y que los estudiantes pierdan la confianza en el maestro y ya no quieran contar lo que les está pasando.

Por eso pienso que antes de intervenir es importante escuchar a todos los involucrados, conocer los antecedentes, observar cómo se ha desarrollado la situación y entender sus consecuencias. De esta manera, el maestro puede actuar de una forma más justa y buscar una solución que realmente ayude a mejorar la convivencia.

PUNTO 2. Documento de trabajo #1: Resolución de conflictos

1. Perspectivas sobre el conflicto. El documento presenta diferentes aproximaciones teóricas. Seleccione dos de los siguientes referentes:

Carl Rogers – Johan Galtung – Paulo Freire – William Ury y Roger Fisher.

Explique qué aporta cada perspectiva a la comprensión o resolución de un conflicto y señale una diferencia significativa entre los dos enfoques seleccionados.

Carl Rogers plantea que para resolver un conflicto es muy importante escuchar a las personas, tener empatía y tratar de comprender lo que sienten. En el ámbito escolar, esto puede ayudar a que los estudiantes tengan confianza para expresar lo que les pasa y puedan sentirse escuchados y respetados. Pienso que un maestro debe escuchar antes de juzgar o tomar una decisión.

Paulo Freire considera que el conflicto también hace parte del proceso educativo y que no siempre debe evitarse. Para él, los conflictos pueden ayudar a reconocer situaciones de desigualdad o problemas que existen en el entorno. Por medio del diálogo y la reflexión, los estudiantes pueden comprender mejor lo que está pasando y buscar formas de cambiar esas situaciones.

Una diferencia importante entre los dos enfoques es que Rogers se enfoca más en la persona, en sus emociones y en la importancia de escucharla y comprenderla, mientras que Freire se enfoca más en analizar las situaciones y las desigualdades que pueden estar detrás de los conflictos. Considero que ambos enfoques son importantes, porque para solucionar un conflicto primero debemos escuchar y comprender a las personas, pero también debemos analizar las causas del problema para poder buscar un cambio.

2. Tipos de conflicto. El documento distingue conflictos intrapersonales, interpersonales, grupales o comunitarios y estructurales. Construya un ejemplo relacionado con un contexto educativo para dos tipos diferentes y explique por qué los clasifica de esa manera.

  • 1. Conflicto interpersonal: Un ejemplo puede ser cuando dos estudiantes tienen que realizar un trabajo en grupo, pero uno de ellos siente que está haciendo casi todo el trabajo mientras que el otro piensa que sí está colaborando. Esto puede generar discusiones y malos entendidos entre ellos. Lo clasifico como un conflicto interpersonal porque ocurre entre dos personas y se presenta por una diferencia de opiniones, intereses y por falta de comunicación.
  • 2. Conflicto estructural: Un ejemplo sería el caso de un estudiante que vive en una zona rural y no tiene acceso constante a internet o a un computador para realizar las actividades que deja el profesor. Esto puede hacer que tenga dificultades para entregar sus trabajos o participar en las clases virtuales. Lo considero un conflicto estructural porque el problema no depende solamente del estudiante, sino de una desigualdad en el acceso a los recursos tecnológicos que necesita para estudiar.

3. Anatomía de un conflicto. Seleccione un conflicto ocurrido en un contexto educativo —puede ser observado, conocido o construido por usted— y analícelo utilizando las categorías propuestas en el documento. Utilice la siguiente tabla

Elemento

Análisis del caso

Sujetos o actores

En el conflicto estaban involucradas 8 estudiantes. Había un grupo de 3 amigas que constantemente hablaban mal de las otras 5 y se burlaban de ellas. También estaban las 5 estudiantes que recibían estos comentarios y comportamientos. Además, la coordinación del colegio tuvo conocimiento de la situación.

Objeto del conflicto

El problema principal era la forma en que las 3 estudiantes trataban a las demás, por medio de insultos, apodos, burlas, comentarios negativos y exclusión. También cambiaban historias verdaderas para hacer quedar mal a otras personas.

Percepciones y emociones

Las estudiantes que eran afectadas se sentían mal, incómodas y algunas llegaron a sentirse muy afectadas emocionalmente. También tenían miedo de responder porque las otras estudiantes las amenazaban con que podían hacerles algo fuera del colegio. Por otro lado, las 3 estudiantes parecían pensar que lo que hacían no era un problema y decían que si a alguien no le gustaban ellas, no era su problema.

Intereses y necesidades

Las estudiantes afectadas necesitaban sentirse respetadas, tranquilas y seguras dentro del colegio. También necesitaban poder estar en clase sin tener miedo a las burlas o amenazas. Las otras estudiantes parecían buscar tener mayor influencia dentro del grupo y llamar la atención por medio de las burlas y comentarios sobre las demás.

Contexto

La situación ocurrió dentro del colegio, principalmente en el salón y durante el horario escolar. El problema se presentó durante varios meses y fue aumentando con el tiempo. Aunque se informó a coordinación, la situación continuó y no hubo un cambio real en el comportamiento.

Comportamientos o acciones

Se presentaban insultos, apodos, burlas, comentarios sobre la apariencia o el olor de otras estudiantes, exclusión y comentarios que buscaban hacer quedar mal a las demás. También hubo amenazas relacionadas con hacerles daño o mandar a otras personas a hacerles algo fuera del colegio.

Dinámica del conflicto

El conflicto se fue repitiendo durante varios meses y cada vez generaba más malestar. Las 3 estudiantes tenían mayor influencia dentro del grupo y las otras tenían miedo de enfrentarlas. Aunque la situación fue informada a la coordinación, las medidas tomadas no fueron suficientes para detenerla, por lo que el problema continuó hasta el final del año escolar.


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